• Circuito Campos Ventura

18 años después del 11S en medio de tiroteos masivos


Hace ya 18 años que, en el World Trade Center (WTC), ubicado en la ciudad de Manhattan, Estados Unidos, murieron al menos unas 2.753 personas, cuando dos vuelos se estrellaron contra las famosas Torres Gemelas.



Uno de estos vuelos pertenecía a la aerolínea American Airlines; el otro a United Airline, ambas, el canal utilizado por terroristas para producir un magno atentado contra el país norteamericano, del cual resultó autor, el extremista Osama bin Laden.


En la operación de rescate, impulsada inmediatamente para salvar las vidas de miles de personas atrapadas entre los escombros que produjo el derrumbe de las torres ante el impacto de los aviones, también se contabilizaron pérdidas de quienes realizaban su labor como miembros de cuerpos especializados de bomberos, policías y otras autoridades que llegaron a sumar más de trescientos; los sobrevivientes todavía sufren los daños causados en su organismo por la mezcla del polvo y químicos regados en el aire.


Lograr resarcir los daños ha sido cuestión del tiempo, pues aunque tardó solo un año y poco más, el haber limpiado, e invertido unos 700 millones de dólares en la re adecuación del espacio donde estaba la infraestructura de las torres, las 1,8 toneladas de escombros recogidas, son las que en muchas mentes todavía se visualiza.


Sin embargo, los casos dados en similitud con ataques terroristas provenientes del exterior hacia esta nación, cargados de odio y supuestas teorías de conspiración con las que se disputan poderes diplomáticos que encuentran su génesis en aspectos económicos, religiosos, socioculturales, entre otros, resultan ser casi opacados actualmente, debido a que desde hace casi los mismos años del derrumbe de las torres y hasta más, Estados Unidos viene enfrentando una era en la que ya no son los rebeldes procedentes de otras naciones, sino sus mismos nativos quienes atentan contra ellos mismos.


Propios estadounidenses han cometido masacres en las que cientos de personas inocentes pierden la vida, por falta de un diálogo que permita llegar a un acuerdo justo con respecto al porte de armas; algo que ha traído como consecuencia la desconfianza en la gente, porque en cualquier momento este tipo de tragedias podría ocurrir, sin importar espacio de tiempo ni lugar.


Y es que, aunque no es justo una comparación entre un ataque terrorista de la magnitud del cometido en las Torres Gemelas, tanto por las razones que lo impulsan como por la cantidad irracional de personas afectadas, lo cierto es que, en ambos casos se trata de vidas humanas, y la Constitución estadounidense ampara el uso de las armas de fuego, con las que en su mayoría, jóvenes han salido sorpresivamente a matar personas en centros comerciales, conciertos, escuelas y hasta espacios en los que se practique algún tipo de religión.


Un ataque terrorista maniobrado por algún grupo extranjero, probablemente no es del todo previsible, y conlleve ciertas complicaciones el poder hacerle frente previamente a su ejecución, pero cuando se trata de algo interno, que surge en parte consecuentemente con normativas que regula el país en donde se produzcan los casos como los tiroteos en Estados Unidos, en un porcentaje más alto sí se podría decir que pueden prevenirse. 


Para el año 2009, existían cerca de 310 millones de armas, el número que casi llega a los 320 millones  de habitantes que componen a la población de Estados Unidos. Es decir que, se cumpliría casi un promedio de al menos un arma per cápita.

0 vistas

(809) 841-9586

©2019 CIRCUITO CAMPOS VENTURA